Sara LlorensDoctora en Psicología especialista en TOCEscríbeme
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¿Cuándo somos capaces de empezar a sentir celos?

¿Pueden los bebés sentir celos? Algunos estudios dicen que sí, hacia los 6 meses. Qué son los celos, cómo los muestra un bebé y para qué le sirven.

3 min de lecturaDra. Sara Llorens

Por una parte están las emociones que llamamos básicas (miedo, tristeza, alegría…) y, por otra, las que llamamos “complejas” (celos, vergüenza, orgullo, culpa…). Las segundas serían una mezcla de dos o más del primer grupo. Según algunas teorías, las complejas se adquieren a edades más tardías, cuando desarrollamos los recursos cognitivos necesarios para ello. Bien, pues hoy me voy a centrar en los celos desde una perspectiva concreta. Hay teorías que, al contrario de lo dicho, argumentan que somos capaces de manifestar celos a edades muy tempranas debido a nuestra tendencia innata a rechazar la exclusión social. Vamos a ver qué significa esto en términos prácticos y cómo lo explican los investigadores de la materia.

Darwin decía que las emociones son básicas para la supervivencia porque, al expresarlas, se crea una interacción entre la persona y el ambiente que la rodea. Expresar nuestras emociones, especialmente a edades muy tempranas, aumenta nuestras posibilidades de supervivencia. Y, según algunos estudios, la expresión de los celos también nos ayudaría a este objetivo.

Recordemos que los celos son la emoción que se experimenta cuando percibimos que un tercero amenaza una relación íntima que tenemos con otra persona. No tiene por qué ser una relación romántica: podemos hablar de celos en diferentes tipos de relaciones, entre hermanos, en la amistad, entre compañeros de trabajo… Esta emoción se puede manifestar a diferentes niveles: cognitivo (nuestra forma de pensar) y conductual (nuestra forma de actuar).

Existen estudios, como los de la investigadora Sybil Hart, que sugieren que hacia los 6 meses de edad los bebés ya muestran una forma temprana de celos cuando ven amenazada su relación con su(s) principal(es) cuidador(es). Algunos autores apuntan incluso a edades más tempranas, aunque la evidencia es más limitada. ¿Cómo demuestra celos un niño tan pequeño?

  • Por una parte, con conductas que muestran su ansiedad por separación (llorando, negándose a comer…).
  • Por otra, con otras conductas con las que intenta recuperar la exclusividad de su cuidador (miradas, vocalizaciones de llamada…).

Para entender las bases neuronales de los celos, has de tener en cuenta dos cosas:

  1. La tendencia innata de los niños a establecer y mantener relaciones exclusivas con sus cuidadores.
  2. Los procesos sociocognitivos vinculados a la regulación de las emociones.

Como te he comentado, cuando un bebé ve amenazada por un tercero la relación con su cuidador, responde con emociones negativas, ya que eso va en contra de su tendencia innata a mantener la exclusividad de dicha relación, y pone en marcha comportamientos de llamada de atención para recuperarla. De forma paralela a estos comportamientos, se dan los cambios correspondientes en el organismo del bebé: la respuesta emocional negativa se incrementa debido al aumento de las hormonas del estrés que se da en este tipo de situaciones. Paradójicamente, el estrés aumenta la motivación social a través de la liberación de dopamina, oxitocina y opioides. Estas sustancias ayudan a reducir el estrés y las emociones negativas que siente el bebé, restaurando las redes neuronales implicadas en los lazos afectivos.

En realidad, podríamos decir que las reacciones de celos son una respuesta adaptativa del bebé que acaba fortaleciendo las relaciones afectivas de exclusividad que tiene con sus cuidadores. Esto tiene sentido: se percibe una amenaza, hay una reacción primaria y el cuerpo reacciona para restablecer el orden y evitar una reacción excesiva. Se entrena al cuerpo para que reaccione rápida y eficazmente ante lo que percibe como amenazas a la supervivencia.