Sara LlorensDoctora en Psicología especialista en TOCEscríbeme
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Análisis conductual en cadena: ¿para qué sirve?

Como un dominó: el análisis conductual en cadena identifica cada ficha que lleva a una conducta problema para poder frenarla antes. Con un caso real.

3 min de lecturaDra. Sara Llorens

El encadenamiento o análisis conductual en cadena es una estrategia terapéutica cuyo objetivo es analizar la secuencia de pasos que llevan a una persona a realizar una conducta “x”, que en el contexto de terapia suele ser disfuncional o problemática. Esto es como un dominó: tiras una ficha y van todas detrás. Bien, pues el objetivo del encadenamiento es identificar qué fichas y por qué han ido cayendo hasta caer el dominó completo. Identificando la secuencia de pasos que llevan al paciente a realizar la conducta problema, podremos elaborar estrategias para evitarlo la próxima vez. Cuanto antes paremos la caída de las fichas, mejor para todos.

¿Y qué tenemos que identificar?

  1. Factores de vulnerabilidad de la persona: las situaciones, características, pensamientos, problemas… que forman parte de la persona y/o de la vida de esta y que la hacen más propensa a llevar a cabo la conducta problemática.

  2. La situación disparadora (primera ficha del dominó).

  3. Los enlaces (todas las fichas que van detrás): aquellas situaciones, emociones, sensaciones y pensamientos que forman parte de la secuencia que ayuda a que la persona acabe llevando a cabo la acción problemática.

  4. Conducta problema (última ficha del dominó): aquella que la persona no puede evitar llevar a cabo y que, aunque en un principio pueda aliviarle o hacerle sentirse mejor, a medio/largo plazo es dañina y agrava el problema de base. Ejemplos de conductas problema: una persona con alcoholismo que se toma una copa; las compulsiones en un caso de TOC; meterme en la cama y abandonar todas las tareas del día en un caso de depresión; hacerse un par de rayas en un caso de adicción a la cocaína; darse un atracón en un caso de bulimia; autolesionarse (esto puede darse en problemáticas diferentes)… por dar unos pocos ejemplos.

  5. Consecuencias: es importante que analicemos las consecuencias positivas y negativas de la conducta problema, tanto a corto como a medio plazo. Si la conducta no tiene consecuencias negativas (lo que en psicología conductual llamamos “castigo”) o si la conducta es reforzada positivamente, las probabilidades de que se repita aumentan drásticamente.

Ahora te voy a poner el ejemplo de una paciente para que veas reflejado todo lo anterior en un caso real: María, de 22 años, acude a consulta por una bulimia nerviosa. Los atracones (que el 95 % de las veces vienen seguidos de vómito) suelen darse sobre todo cuando tiene algún problema con el novio (tienen bastantes problemas en su relación) y cuando está sola en casa. El pasado viernes tuvo el último episodio de atracón + vómito.

Vulnerabilidad: baja autoestima de la paciente, relación de pareja problemática, círculo social pequeño y que no es de gran apoyo.

Situación disparadora: pensamientos sobre fracaso en la universidad y, a raíz de esto, pensamientos sobre fracaso a nivel general.

Enlaces:

  • El viernes se levantó nerviosa porque tenía un examen en la facultad y no se sentía preparada.
  • Salió del examen con la sensación de que no le había salido bien.
  • Escribió a su novio para contarle cómo se sentía, pero este no le respondió hasta horas más tarde.
  • María tenía toda la tarde libre y se fue a casa, donde sabía que estaría sola hasta las 20 h.
  • Antes de subir a casa, entró en el supermercado con la intención de comprar para darse un atracón.

Conducta problema: María se comió una caja entera de galletas, un bote de Nocilla, media barra de pan y se bebió media botella de leche.

Consecuencias: alivio primero (refuerzo positivo) y culpabilidad y sensación de fracaso después (castigo). No hubo ninguna otra consecuencia por parte del ambiente porque nadie de su familia se había enterado, lo que en sí mismo puede convertirse en un refuerzo positivo para repetir la conducta problema. Cuando me contó lo sucedido, lo valoramos juntas y decidimos decírselo a sus padres para intensificar el control de estímulos en relación con el dinero/tarjeta que María lleva encima en el día a día y los horarios para evitar que se quede sola, algo que ya se había hecho con anterioridad pero que con las semanas se había descuidado, ya que María llevaba un tiempo mejor.

El encadenamiento resulta útil y aplicable para cualquier caso, ya que no se centra en un trastorno o problema en concreto sino en las conductas problemáticas en general. Al final, se trata de ayudar al paciente a elaborar estrategias de prevención y desarrollar habilidades frente a las circunstancias en las que se siente débil o vulnerable.